¡Siempre creímos que era inmortal! ¡Todos sus amigos y compañeros de tantas y tantas veladas de la noche cañetina ya se habían ido y Juanito estaba aún con nosotros!
Finalmente, a la edad de 75 años, Juanito, Johnny, Juan Cornejo Abarca, el amigo de todos nosotros, el mítico funcionario del Banco del Estado de Cañete, el impenitente animador de la tertulia cañetina, se ha ido.
Juanito nació en en San Vicente de Tagua Tagua, en la Sexta Región, el 21 de septiembre de 1934. Muy joven, más o menos el año 1954, después de hacer el Servicio Militar en la ciudad de Arica, llegó a trabajar a la Oficina del Banco del Estado de nuestra ciudad, donde se integró rápidamente al grupo laboral, conformando con sus compañeros de trabajo de esos años una “patrulla juvenil” que nutrió las Crónicas Cañetinas con una infinidad de hilarantes pilatunadas y chascarros que divirtieron a los cañetinos por años. Eran esos los años en que se escuchaba a menudo por ahí: “¡Llegaron los bancarios, chiquillas” … ¡y se armaba la fiesta, mi alma!
Durante todos esos años de alegría y diversiones, Juanito se mantuvo, siempre, como un caballero. Él jamás perdía la compostura. Ni siquiera cuando, ya avanzada la noche y cuando ya muchos, vencidos por el cansancio, habían abandonado la partida, Juanito comenzaba a tamborilear la superficie de la mesa y comenzaba a canturrear, con esa voz suya, cave
osa y pastosa: “Ojos verdes, verdes como la albahaca …”
¿Cómo olvidar el Show espectacular que ofreció Juanito y “la Charola Acuña” a Sergio Onofre Jarpa en el Club Social, en una memorable ocasión en la que el “tout Cañete”, atestaba los salones, ocasión en la que Juanito interpretó, coreado por toda la audiencia, las canciones –exitosas por esos años- de Manolo Otero, entre las que destacaba “Bella Mujer” , interpretación en la que Juanito ponía toda su picardía y sensualidad en las frases como “Quiero que me des tu aliento, bella mujer …”, frases que acompañaba con unos profundos y sugerentes suspiros y susurros?
Sus amigos no olvidaremos jamás los cientos de anécdotas vividas por este amigo entrañable.
No podría escribirse ninguna Crónica de la Bohemia Cañetina de la segunda mitad del siglo XX que no lo tuviera, a él, como principal protagonista.
En esta tierra cañetina, en la que vivió por más de medio siglo, en la que trabajó, por más de cuarenta años, en la Oficina del Banco del Estado, en la que formó su familia, a la que ofrecemos nuestras más sinceras condolencias, se oficiará una misa por el ete
o descanso de su alma en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, el día Sábado 22 de agosto de 2009, a las 18 00 horas. Posteriormente, su cuerpo será trasladado a su amada tierra de San Vicente de Tagua Tagua.
Clímaco Hermosilla Silva
