Mientras el mundo miraba la Luna, alguien hizo algo distinto: antes de los cohetes, hubo una firma. No llegó a la Luna, la inscribió.

Hoy el mundo vuelve a mirar la Luna, no para llegar, ahora se habla de explorar su lado oculto, instalar presencia humana e incluso habitarla. La misión Artemis II vuelve a poner ese objetivo sobre la mesa y lo presenta como una nueva etapa para la humanidad.





