
Don José Lepicheo Silva, pequeño comerciante de la feria de calle Esmeralda, me contó un pedacito de su historia mientras ordenaba su puesto para comenzar la jornada.

Don José Lepicheo Silva, pequeño comerciante de la feria de calle Esmeralda, me contó un pedacito de su historia mientras ordenaba su puesto para comenzar la jornada.

En la segunda mitad del siglo XIX, la Casa Duhart, familia vasco-francesa asentada en Chile, levantó en Cañete un molino a orillas del río Tucapel.

A fines del siglo XIX, cuando se proyectaban los primeros trazados ferroviarios en el sur de Chile, la lógica indicaba que el trayecto más eficiente debía unir Concepción con Cañete, pasando por Arauco y Lebu.