ESTAMPAS DE CAÑETE

Alfonso Concha Acuña

IMÁGENES DE LA MEMORIA

2009... profesoras Regina Torres, Alicia Veloso y Eliana Beltrán
CAÑETE
CAÑETE
Héctor y Yan
MIRANDO A LOS ANDES DESDE NAHUELBUTA...
CAÑETE
LAS RUEDAS QUE EL TIEMPO DEJÓ ATRÁS,,,
CAÑETE
Oficios que siguen, en el pulso cotidiano...
LAGO LANALHUE
CASONA DEL BARRIO LEIVA
AÑOS '80
MUSEO MAPUCHE CAÑETE
CORDILLERA DE NAHUELBUTA
CONTULMO
CAÑETE

LUIS ROZAS SALDÍAS

Típico ejemplar del hombre de trabajo, sufrido y tenaz para encimar sus obras; de carácter afable y caballeroso, don Lucho ha ganado simpatías y buen nombre, por su trabajo esforzado.Buen amigo, gusta de la buena mesa y sirve a sus amigos larga y desinteresadamente.
Apacible y de risa franca y sonora, ha sido el verdadero arquitecto de Cañete; tiene un criterio comercial y técnico que, si hubiese sido bien cultivado, habría pasado por ser uno de los mejores profesionales de la zona.
Su mueblería y taller, gozaba de fama; un poco desarreglado para llevar sus cuentas, a muchos, jamás les cobra y a otros los urge con los pagos... Bueno a carta cabal, según pude apreciarlo, no es hombre que guarde rencores ni sepa de inquinas; buen jefe de hogar, se sobrepone a los sinsabores de la vida y goza con hacer un favor, como toda alma buena.
Fue un magnífico colaborador del Cuerpo de Bomberos, cuando tratamos de construir el cuartel de esta institución. Trabajó bastante y sin ningún interés.
Con su acompasado modo de andar, su figura es muy popular y todos le quieren por su manera de ser: sencilla y modesta. Habla lenta y despaciosamente, lo que le da un aspecto de solemnidad a su persona toda. Observa mucho y capta de inmediato; sus obreros le quieren y colaboran bien, aunque a veces los entretenga con “suples”; pero jamás les lleva un cinco a nadie.
Merece destacarse por su vida de trabajo tesonero; sabe que el trabajo es lo que más ennoblece al hombre. Es hijo de sus propios valiosos méritos.
Sus amigos íntimos le dicen “Vicha Rozas”.
Cuando estaba listo para ir a la imprenta este libro, supe la muerte de este buen amigo. Me dicen que todo el pueblo, como yo, lo sintieron de corazón.
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