El Fuerte Tucapel de Cañete: El patrimonio histórico más importante de la comuna

Poco después de cruzar por primera vez el río Bío Bío y atravesar los territorios de Arauco, don Pedro de Valdivia fundó los fuertes de Arauco, Tucapel y Purén, con el objeto de resguardar la seguridad del camino que unía la ciudad de La Concepción con las llamadas “ciudades del Sur”: Vilarrica, La Imperial y Valdivia.

Los Fuertes, a los que el Padre Guarda llama “Fortalezas Primadas del Reyno de Chile” (es decir, las primeras) están en una línea recta, en dirección noroeste sureste, a distancias equidistantes y atraviesan lo que se llamó “los estados de Arauco y Tucapel”.

Cada una de estas fortalezas hispanas cumplió un destacado y heroico papel durante la Guerra de Arauco, pero la de Tucapel se distinguió especialmente por la importancia de los hechos bélicos desarrollados en ella o en sus cercanías y por la importancia de los personajes históricos que participaron en sus hechos de armas.

Don Pedro de Valdivia, Conquistador de Chile ordenó su fundación y fue muerto en las cercanías del Fuerte después de la batalla que lo enfrentó a Lautaro, joven Toqui de los guerreros araucanos y símbolo, como Valdivia, de nuestra nacionalidad. Caupolicán, otro de los héroes de Arauco, encabezó un asalto de sus fuerzas al Fuerte y comandó también los ataques de estas a las fuerzas españolas en Cayucupil. Finalmente, Caupolicán es apresado en sus tierras de Pilmaiquén, en las cercanías de Tucapel y, conducido a la Fortaleza, es condenado a muerte y es empalado en un cadalso levantado a un costado del Fuerte. Don García Hurtado de Mendoza, tercer Gobe
ador de Chile y fundador de Cañete de la Frontera, ordena reconstruir la fortaleza de Valdivia, en el mismo lugar donde se hallaba el Fuerte de Valdivia. Don Alonso de Ercilla, ilustre poeta, participó en muchos de los hechos históricos sucedidos en el Fuerte y se refiere en forma extensa y muy hermosa a estos hechos en su poema épico “La Araucana”, obra que ha trascendido a la Historia de la Literatura Universal.

En 1646, el Maestre de Campo Fe
ández de Rebolledo, por orden del Goberador Martín de Mujica, reconstruye el Fuerte de Tucapel” “en una loma rasa, en el mismo lugar en el que había existido el Fuerte de este nombre”, lo que confirma que la fortaleza española se mantiene en el mismo lugar donde la había establecio Valdivia.

En 1668, por orden del Gobernador don Diego de Abila (Dávila) Coello y Pacheco, marqués de Navamorquende, se refuerzan las defensas del Fuerte Tucapel y se crea una población en su ento
o. Desde estos año y como homenaje a su benefactor, el Fuerte es conocido como San Diego de Tucapel.

Muchos de los personajes ilustres que circulan por las páginas de la historia nacional en los años siguientes, transitan también por los senderos y las construcciones del Fuerte Tucapel, dejando testimonios escritos de sus acciones.

El Fuerte Tucapel permanece en ese sitio hasta el año 1723, fecha en la cual, por orden del Gobe
ador Gabriel Cano y Aponte y “por razones de costos”, es desmantelado y trasladado, con el mismo nombre a las riberas del río Laja. Para distinguir ambas fortalezas, a nuestro Fuerte se lo denomina “Tucapel Viejo” y al nuevo, “Tucapel de la Laja”.

Cuando, en 1868, el Coronel don Cornelio Saavedra Rodríguez refunda la ciudad de Cañete, la establece en el sitio que ocupó el antiguo Fuerte Tucapel y en sus lugares aledaños. Dentro del recinto del Fuerte, don Co
elio estableció la Guarnición Militar de la ciudad y el Hospital Militar.

Con motivo de declararse el inicio de la Guerra del Pacífico, en 1879, la Guarición y el Hospital Militar son trasladados al norte del país. Gracias a las gestiones del ciudadano francés avecindado en Cañete, don Alejo Gréziet, en lo que fue el Hospital Militar se crea, entre los años 1832 y 1835, el Hospital de Caridad, recinto que pasará después a ser el definitivo Hospital “San Esteban” de Cañete, cuya fundación fue conseguida por el Gobe
ador don Esteban Iriarte, gracias a su amistad con el Presidente Balmaceda, que había sido su alumno.

El Hospital “San Esteban” quedó muy dañado con los sismos del año 1960 y fue trasladado a los terrenos contiguos de la antigua Plaza Pedro de Valdivia.

Los terrenos que quedaron desocupados con motivo del traslado del viejo Hospital, fueron ocupados posteriormente por el nuevo Liceo de Hombres de Cañete, actualmente, Liceo “José de la Cruz Miranda Correa”, o Liceo B-56 de Cañete.

Según el “Catastro del Patrimonio Histórico Cultural de Cañete”, realizado el año 1999 por el profesor Clímaco Hermosilla Silva, el ítem que más menciones recibe como Patrimonio Histórico de Cañete es el sitio del Fuerte Tucapel, el que es percibido por sus habitantes como el más importante de los sitios históricos de la ciudad.

Por esta razón, sería recomendable que las autoridades político administrativas y culturales de nuestra comuna, región y país, pusieran en marcha programas de recuperación y puesta en Valor del Fuerte Tucapel, por la importancia que este sitio tiene para la Historia y el Patrimonio de nuestra nación.

Mientras se tramita este Proyecto, sería de suma urgencia que la municipalidad local se preocupara de mantener en condiciones dignas de limpieza y de presentación este sitio patrimonial de la ciudad.

Bibliografía: Clímaco Hermosilla Silva

1.- “El Fuerte Tucapel Cañete. Antecedentes Históricos y Geográficos”. Editorial Cosmigonon. Concepción. 2010.
Este libro fue editado con el auspicio de la I. Municipalidad de Cañete con motivo del Bicentenario de la Independencia nacional.

2.- “Cañete de la Frontera y las Fortificaciones Coloniales y Republicanas de su Ento
o”. Editorial Cosmigonon. Concepción. 1999.

3.- “Cañete, Crónicas de Cinco Siglos”. Editorial Cosmigonon. Concepción. 2002.

4.- “Diccionario Biográfico e Historia Urbana de Cañete”. Editorial Cosmigonon. Concepción. 2005.

5.- “Cañete de la Frontera y el Fuerte Tucapel”. Artículo publicado en el N° 173 de la Revista Chilena de Historia y Geografía, Órgano Oficial de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía. Santiago de Chile. 2013.