Recordando a Juan Antonio Ríos Morales en el Bicentenario

La revista Nos publicó el mes de septiembre un estudio titulado "20 rostros del Bicentenario" que recoge la vida y la obra de 20 personalidades destacadas en la historia de la región.

Uno de estos artículos, referido al Presidente Juan Antonio Ríos Morales, "El hombre del acero, la energía y el petróleo", fue escrito por el profesor Clímaco Hermosilla y la revista lo reprodujo parcialmente.

El artículo completo es el siguiente:

Don Juan Antonio Ríos Morales. Presidente de Chile (1942-1946).

Uno de los más importantes personajes que la Región del Bío Bío ha entregado al país en los dos siglos de Historia de la República de Chile, es, sin lugar a dudas, don Juan Antonio Ríos Morales, Presidente de Chile entre los años 1942 y 1946.

Durante el proceso de Ocupación y Pacificación de la Araucanía, al avanzar el coronel don Corelio Saavedra la línea del Malleco hasta la costa, funda el puerto de Lebu en 1862, el fuerte de Quidico en 1865 y la ciudad de Cañete en 1868. Una gran cantidad de habitantes de las zonas de Concepción, Ñuble y Cauquenes comienza a colonizar estos territorios de Arauco, instalándose en las nuevas ciudades y en los campos vecinos a estas. Una de las primeras familias colonizadoras de Cañete es la de don Anselmo Ríos Gallegos, natural de Santa Juana y descendiente de una antigua familia colonial establecida en esa zona en el siglo XVIII. Don Anselmo adquirió en Cañete el Fundo Huichicura, situado en el límite sur de la ciudad. De su tercer matrimonio (a los 69 años), con una jovencita de 19 años llamada Lucinda Morales, nació el 12 de noviembre de 1888 su hijo Juan Antonio.

Don Anselmo fallece en 1889, dejando huérfano a su pequeño hijo, el que queda al cuidado de su madre. Estos primeros años de su vida marcaron fuertemente el carácter del niño, haciendo de él un hombre del sur, austero, franco (en ocasiones, hasta la rudeza), tolerante, tenaz, leal, luchador. Físicamente, se desarrolla como un deportista y va creciendo hasta alcanzar casi 1.90 metros de estatura. Sus amigos cañetinos lo llamaban “el Largo”. De adolescente, integra con sus amigos, hijos de los hacendados radicales de Cañete, un grupo conocido como “los Pumas”, que realizan, por allá por años del Centenario, numerosas pilatunadas dignas de las mejores historias del Far West.

El joven Juan Antonio se educa en la Escuela Primaria Elemental de Cañete, en el Liceo de Lebu y el Liceo de Hombres de Concepción, donde realizó labores de Inspectoría para ayudar a costear sus estudios. Posteriormente, inicia sus estudios de Derecho en el Curso Fiscal de Leyes anexo a ese Liceo, titulándose de abogado en 1914 con su Memoria “Origen y Desarrollo de la Policía en Chile”.

Muy joven ingresa al Partido Radical e inicia su carrera política como Presidente de la Juventud Radical de Concepción y, luego, como Regidor de esa ciudad.

En 1921, poco después de casarse con la dama penquista, doña Marta Ide Pereira, el Presidente don Arturo Alessandri lo nombra Encargado de Negocios en Panamá, desde donde regresa en 1924.

Ese mismo año es electo Diputado por Arauco, Lebu y Cañete, siendo reelecto en 1926. Llega a ser Presidente de su partido y colabora desde distintos e importantes cargos con los Gobie
os de Arturo Alessandr Palma y de Carlos Ibáñez del Campo. Es designado “senador termal” por Arauco, Malleco y Cautín. La influencia que tiene en este “Congreso Termal” le permite designar como Parlamentarios a varios de sus amigos radicales de la zona. Esta colaboración con la dictadura de Ibáñez le significa posteriormente la expulsión de su Partido.

Como candidato independiente, reasume como diputado electo por Arauco y Cañete en 1933 y, paulatinamente recupera su influencia en el radicalismo.

En 1938, después de haber impulsado la creación el Frente Popular (FRAP), don Juan Antonio es designado Precandidato a la Presidencia de la República, pero es derrotado por su correligionario, don Pedro Aguirre Cerda, quien llega a ser Presidente de Chile.

Don Pedro fallece el 25 de noviembre de 1941, dos años antes de terminar su mandato. Don Juan Antonio es designado nuevamente precandidato presidencial. En la lucha inte
a del radicalismo se impone a don Gabriel González Videla y, designado candidato presidencial de la Alianza Democrática, integrada por los Partidos de Izquierda, gana la elección el día 1º de febrero de 1942, con un 55,93% de los votos, derrotando a su contendor y antiguo aliado, el general Carlos Ibáñez del Campo.

Desde La Moneda, el Presidente Ríos impulsa una decidida política de industrialización del país y adopta como lema la frase: “Gobernar es Producir”. Los logros más importantes de esta política, para cuya implementación fue fundamental la acción organizadora de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) son:

- El desarrollo de la industria del acero con la creación, en 1946, de la Compañía de Acero del Pacífico (CAP) y su gran usina de Huachipato, la que da un poderoso y decidido impulso al progreso del país y, fundamentalmente de la zona de Concepción, posicionándola como uno de sus principales polos de desarrollo industrial

- De la energía eléctrica, con la creación, en 1943, de la Empresa Nacional de Electricidad (Endesa)

- Del petróleo, con la creación, en 1945, de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap).

Bajo el mandato del Presidente Ríos, se racionaliza y se profesionaliza la Administración el Estado, dando rango Constitucional a la Contraloría General de la República y modificando las iniciativas parlamentarias y presidenciales en materia de gasto público.

Su preocupación por los problemas sociales fue intensa y se plasmó en la creación de la Caja de la Habitación Popular (después, la Corvi) que permitió construir miles de viviendas, la Sociedad Constructora de Establecimientos Hospitalarios, la Dirección General de Protección a la Infancia y Adolescencia y la Ciudad del Niño.

A pesar del deseo del Presidente de mantener la neutralidad chilena durante la Segunda Guerra Mundial, las presiones de los Estados Unidos, los Aliados y ( después de la invasión alemana a la URSS) los Partidos de Izquierda, lo obligaron a declarar la guerra al Eje, en enero de 1943.

El fuerte carácter del Presidente (que hizo que lo apodaran “don Mandantonio”) y que lo hizo apoyar en muchas ocasiones a políticos y a causas alejadas de las simpatías de su Partido, pensando sólo en el bien de la nación, le permitió durante su Mandato insistir en sus ideas de dar al país un “Gobierno Nacional” al que llamó a los mejores, independientemente de su color político.

Aquejado por un cáncer, después de una visita a los EE.UU., donde es recibido por el Presidente Truman, don Juan Antonio fallece en su Parcela de Paidahue, en La Reina, el 27 de junio de 1946, dos años antes del término legal de su Mandato.

El país lo recuerda como un hombre íntegro, amante de su Patria, de carácter firme, con un gran sentido de la responsabilidad y una profunda visión de estadista que lo llevó a trabajar incansablemente por el progreso de nuestra nación a la que supo representar con notable dignidad.