
En 1961, la ciudad de Linares fue escenario del Segundo Festival Nacional de Coros de Chile, encuentro que reunió a agrupaciones de todo el país junto a invitados internacionales, como los Niños Cantores de Viena y coros argentinos.
Cañete también estuvo presente.
Lo hizo con un coro de voces selectas, integrado por profesores, funcionarios públicos, trabajadores, miembros de clubes deportivos y damas que, con talento y compromiso, dieron forma a la delegación que representó a la comuna en ese gran evento.
Años más tarde, al observar una fotografía de aquel momento, Elena Martínez, ex-funcionaria municipal e integrante del grupo, reconoció a sus compañeros coralinos:
Ulises Vallejos, Mery Ceballos, Teresa Medrano, Carmen Opazo, Nilda Sanhueza, Eliana Sáez, Eliseo Sau, Juan Osorio, Jorge Maldonado, Fica, Rosa Vergara, Humilde Durán, Mirtala Valenzuela, Claudina Martínez, Juan Bautista Vergara, Mario Abarzúa, Luis Silva, Ana Aravena, Carmen Aqueveque, Clara Torres, Elena Martínez, Fabriciano Sáez, Enrique Matamala, Hernán Medrano, Alejandro Medrano, Marta Vergara, Adelina Burgos, Natalia Pérez, Aquiles Fuentes, Hipólito Palacios, Óscar Cáceres, Nicasio Otondo y Jorge Medrano, director del coro. Varios de ellos -recuerda- ya han fallecido.
“A través del alcalde don José de la Cruz Miranda conseguimos financiamiento, y el viaje lo hicimos en el bus de San Martín. Cuando llegamos a Linares, nos encontramos con una ciudad que estaba de fiesta, con una excelente organización. La estadía estuvo a cargo de familias linarenses comprometidas con el evento, por lo que el grupo fue distribuido en distintos hogares”.
La presencia de los Niños Cantores de Viena fue todo un suceso. Con sus voces lograron emocionar al público cuando interpretaron Cielito Lindo. Aunque su español era imperfecto, la ovación fue total.
“El coro de Cañete tenía personalidad jurídica y formaba parte de la Asociación de Coros de Chile. Los ensayos los realizábamos en el gimnasio y salón de actos de la Escuela N°1. Funcionó hasta finales de los años '60, y no sé por qué razón se disolvió. Sin duda, fue una experiencia inolvidable”.
