Con el "Poema 60" , el cañetino Eduardo Sáez Maldonado, radicado en Brasil, obtuvo el Primer Lugar en el Tercer Concurso Internacional de Poesía, realizado por la ONG Reencuentro en el litoral de los poetas, Región de Valparaíso, efectuado entre el 22 y 25 de noviembre.
Aunque modestamente reconoce que no es un poeta, su creación literaria inspirada en su esposa, llamó la atención del jurado que tuvo la tarea de elegirlo o nominarlo ganador entre los participantes de Chile, Argentina, Suecia, Uruguay, Brasil, Argentina y Canadá.
Este año cumplimos 50 años de ese juramento, y siempre que volvíamos, nuestro profesor, en el salón de la escuela, y ante el plantel de profesores y alumnos, nos pasaba lista, y respondíamos ‘ PRESENTE SEÑOR”.
No sé si él me considera igual, pero yo sí. Lo admiraba por su postura de extrema dignidad, era mayor que yo unos 4 a 5 años. En los veranos era cuando el Chiruca se hacía notar y brillaba como una estrella olímpica en el Río Tucapel. Allí en el pozón de los "Grandes" (habían dos puntos preferidos para bañarse, el lado de los chicos, que estaba en la parcela de los Monje, había que pasar un cerco de alambre de púas), el lado de Grandes era en el lado donde pertenecía a los Larroulet y en los veranos siempre estaba sembrado con trigo.
Vivíamos con mi familia en la esquina de las calles Segundo de Línea con Esmeralda, nuestra casa era compartida (el techo) con la del doctor Vigueras. En la esquina siguiente, Esmeralda con Villagrán, estaba el Club de mis amores (La Alianza), y exactamente en la esquina de enfrente había un viejito de Apellido Sánchez; siempre estaba elegantemente vestido de negro, camisa blanca impecable, un gran bigote blanquísimo, cejas y cabellos blancos, sus zapatos relucían y estaba invariablemente en la puerta de su casa a la hora en que salíamos de la escuela para el almuerzo.
Quién siempre llegaba con compañeros de la Universidad de concepción, era Teodoro Campos, estudiante en la época de la carrera de abogacía (Leyes). Teodoro Campos Campos, era hijo de José Otondo Aranaz, y era Hermano de Luis Arévalo (el Lucho), ambos hijos de Don José.Teodoro aparecía en los veranos con sus amigos atraídos por la gran cantidad de hermosísimas señoritas de excelentes familias del pueblo.