Gorart Villarroel
Vivimos con un ojo en el entorno y el otro en el brillo del vidrio. Lo digital nos acerca y a la vez nos distancia. Entre el asombro y la costumbre, aún podemos elegir cómo mirar el mundo.
Gorart Villarroel
Vivimos con un ojo en el entorno y el otro en el brillo del vidrio. Lo digital nos acerca y a la vez nos distancia. Entre el asombro y la costumbre, aún podemos elegir cómo mirar el mundo.
Vivimos en la sociedad de la información y sin embargo hemos perdido la noción de dónde se guardan nuestros datos. En esta columna haremos un recorrido histórico sobre las distintas formas de almacenamiento de información a lo largo de las últimas décadas y reflexionaremos sobre los impactos de los cambios recientes en las opciones y prácticas actuales de gestión de información personal. Nos preguntamos sobre las implicaciones del uso de ciertas herramientas presentadas como más eficientes, sobre nuestra privacidad y cómo protegernos.
CC:BY (Daniel Almada)
Gorart V.
Durante mi paso por el sistema educativo y hoy estando en retiro, he sido testigo de muchas transformaciones: métodos que cambian con los años, discursos pedagógicos que prometen renovarlo todo y que con el tiempo, suelen volver con otros nombres.

Mientras el mundo gira y calla, la guerra sigue perfeccionando su crueldad. No es cuestión de misiles: es la sangre inocente la que sigue escribiendo los titulares de prensa.
Israel no ha conocido la paz plena, desde su fundación en 1948, ha vivido en estado de tensión permanente: guerras con países vecinos, ocupación, revueltas civiles, terrorismo, ataques y represalias, alianzas frágiles, y un entorno donde la palabra seguridad ha reemplazado a convivencia.
Foto: google.com
Por estos días, Ray Kurzweil, uno de los cerebros detrás de los grandes avances tecnológicos de las últimas décadas, volvió a dar titulares. El mismo que anticipó cosas como la inteligencia artificial, los smartphones o internet, ahora asegura que estamos muy cerca de vencer a la muerte.